Mineros chilenos ¿cómo sobrevivirán hasta navidad?

Tras el júbilo que invadió a la población chilena apenas se comprobó la sobrevivencia de los mineros atrapados, surgió la segunda gran preocupación, ¿cómo rescatarlos pronto con vida?

La idea inicial y aún preponderante es sacarlos de allí a través de un ducto directo de 66 centímetros de diámetro. Extraerlos de a uno y en una especie de canastillo por un interminable tubo de 700 metros. Es una idea algo surrealista y claustrofóbica, pero no se percibe una vía más rápida y segura. Sin embargo, a poco andar surgieron voces que resaltaron la amplia envergadura corporal de los mineros, imposibles de hacerlos caber en un ducto tan angosto. Los rescatistas, a quienes se ha unido un grupo multidisciplinario de profesionales, confían aún en que esta alternativa es viable y para ello regularán rigurosamente la dieta de los mineros para que no suban de peso.

Al segundo día del hallazgo, se logró establecer una comunicación citofónica permanente con los mineros y lo primero que hicieron fue cantar a todo pulmón el himno patrio desde el fondo de la mina, ante la emoción de los telespectadores chilenos que escuchaban en vivo la hazaña. Luego, preguntaron por el resto de sus compañeros mineros, por los que estaban más arriba al momento del derrumbe, y cuando se les informó que todos habían logrado escapar y que no había ninguna víctima ni herido, estallaron de júbilo.

El siguiente paso fue introducir un sistema de microcámara con el cual los mineros han grabado las condiciones en las que se encuentran, la forma en que se han organizado y de paso han enviado mensajes y agradecimientos a sus familiares, a los rescatistas, al resto del país y al gobierno por todo el esfuerzo que se ha desplegado. Con el torso desnudo, barbones, demacrados, sucios y más delgados, han levantado las manos ante la cámara en señal de alegría y optimismo. Han ofrecido, además, toda su colaboración y su experiencia para ayudar al rescate desde abajo.

Nace un reportero bajo tierra

Mario Sepúlveda, que es uno de los mineros atrapados más jóvenes y locuaces, se ha transformado en una especie de reportero subterráneo, mostrando cada faceta del modo de vida que están llevando y narrando los pormenores como si fuera un reality show. A medida que la cámara lo sigue, va mostrando la forma cómo duermen, cómo se entretienen, cómo se duchan, qué comen y cómo ayudan a los que se sienten más deprimidos. Mientras habla, se escucha a lo lejos el avance de un ruidoso motor. “Esa máquina es nuestro medio de transporte”, murmura Mario con la picardía de su voz ronca. Es una máquina con la cual se desplazan dentro de los espacios que quedaron libres. Con ella van hasta otro nivel a ducharse y a buscar agua. Luego, el improvisado reportero abre una vieja nevera descompuesta donde almacenan el agua mineral que les ha llegado.

Un poco más allá, una mesa cubierta por un mantel de plástico, y sobre ella, medio enlazadas como en un juego interrumpido, unas toscas piezas de dominó. “Este es nuestro casino- relata Mario- acá nos entrenemos. Hacemos reuniones todos los días, planificamos y oramos”. Luego enfoca a cada minero y le pide unas palabras para los que están arriba. Algunos se emocionan hasta las lágrimas mientras intentan articular un saludo. Otros, más parcos, piden a sus familiares, solucionar problemas prácticos con la empresa que los emplea.

La cámara se desplaza finalmente hasta un termómetro que marca 29,5 grados de calor. El video dura 27 minutos, y ya a pocas horas de conocerse, circulaba en casi todos los medios de comunicación del mundo.

Los mineros también han seguido enviando mensajes escritos a sus familiares. Tienen hambre, pues hasta el momento de saberse que estaban vivos, sólo estaban ingiriendo una minúscula ración de comida cada 48 horas. La experiencia extrema que les ha tocado vivir les ha echo extrañar la comida de sus madres. Lo han manifestado en sus cartas, tal como su deseo de que les envíen tortas, cigarros, cervezas, sopas, carnes, frutas y pan.

Uno de ellos pidió un perro y otro una muñeca inflable. Uno de los mineros de más edad le pidió matrimonio a su pareja de toda la vida. Otro minero, que sólo firmó como “Eyaculador Precoz”, escribió en un papel arrugado, que estaba contento pues nunca había estado tanto tiempo dentro de una mina (en Chile, se le llama mina a una mujer joven y atractiva). No han perdido su sentido del humor, si bien cinco de ellos presentan claros signos de depresión. Varios psicólogos han intentado dialogar con los líderes naturales, para juntos buscar la forma de alentar a los que se encuentran anímicamente rezagados.

Los familiares, por su parte, les han hecho llegar innumerables cartas de apoyo, que ellos responden con la tierna rudeza poética de quien no está acostumbrado a hacerlo.

En la superficie, han llegado artistas chilenos y extranjeros buscando solidarizar con los afectados. El afamado pianista chileno Roberto Bravo realizó un breve y emotivo recital junto a la mina, interpretando en su piano el tema “Gracias a la vida” de Violeta Parra. Y hasta el mismo Dady Yanqui le envió un mini dvd autografiado al minero más joven, que sólo tiene 19 años.

Los equipos de rescate, las autoridades de salud, y el gobierno han estado monitoreando cada paso del proceso. A través de los dos ductos de ocho centímetros de diámetro, se les ha seguido enviando hidratantes, comida encapsulada, gel para las manos, oxígeno y medicamentos a los mineros. A uno de los mineros, que tenía en su historial un curso de primeros auxilios, se le ha asignado la tarea de hacer las fichas médicas de cada atrapado, de administrar los medicamentos, de tomarles la temperatura, la presión y de inyectar a los que lo requieran.

Empieza la perforación del rescate

Una enorme taladradora de 30 toneladas empezó a funcionar hace pocas horas. Se estima que diariamente avanzará un máximo de dieciocho metros diarios, y que de no mediar algún severo contratiempo, llegará antes de tres meses hasta donde están los mineros.

Ellos saben que no se les rescatará antes del 18 de septiembre (que es el aniversario patrio), pero no se les ha informado que quizás no se les logre rescatar antes de navidad. Se teme que luego de la euforia inicial sobrevenga un período de abatimiento, sobre todo cuando se les informe que no hay posibilidad de sacarlos pronto. Pese a todo, han manifestado su deseo de comer empanadas de pino (rellenas con carne, cebollas, aceitunas, pasas y huevo) el día que Chile celebre el Bicentenario de su independencia.

Se ha dispuesto, además, el pronto comienzo de una segunda perforación, o Plan B, y que consiste en utilizar una máquina modelo Schramm T-130, con una perforadora de aire reverso que permite excavar un hoyo de unos 75 centímetros de diámetro. Esta perforadora avanza alrededor de 20 metros diarios y tiene un alcance de 700 metros de profundidad, lo que podría contribuir a acortar el tiempo del rescate. Estaba llegando desde Iquique.

Ambos ductos se harán simultáneamente. La experiencia es inédita, por cuanto se está utilizando maquinaria destinada para otros fines, como exploración minera y petrolera, pero nunca pensada para rescatar seres humanos. Esto ha atraído a especialistas en diversas disciplinas desde el resto del mundo, incluyendo a equipos científicos, de TV y expertos de la NASA, que asesorarán a los rescatistas en áreas psicológicas, nutricionales y sanitarias para ir en ayuda de los mineros.

Por su parte, el Ministro de Minería chileno, Laurence Golborne, el mismo al que en un comienzo se le enrostró su excesivo sentimentalismo, por quebrarse reiteradamente ante las cámaras y quebrantar la moral de los familiares y rescatistas, pues hoy, y tras la feliz noticia del hallazgo, se ha transformado en toda una celebridad. Ha cambiado su tono dubitativo anterior por el de la firmeza ejecutiva y no se ha separado de los familiares, a quienes suele acompañar cada noche de vigilia en torno a un fogón y un mate compartido. En las calles lo aplauden y él sonríe y saluda amablemente. Las encuestas de popularidad lo han encumbrado hasta un inédito 92% de apoyo ciudadano. Las personas comunes, sean gobiernistas, opositoras o indiferentes, reconocen su extraordinario esfuerzo desplegado a favor de los mineros atrapados y sus familiares.

La espera de arriba

Arriba de la mina se ha desarrollado otra forma de vida. Junto a los cientos de rescatistas que van y vienen con maquinarias, los periodistas que transmiten minuto a minuto hacia el resto del mundo, los funcionarios de gobierno que coordinan la ayuda y los curiosos que llegan a sacar fotografías, se han establecido los familiares de los mineros que desean estar allí día y noche y no perderse un detalle de las labores de rescate. Hay decenas de niños, mujeres y ancianos. El campamento que les instaló el ejército casi no lo han ocupado, porque quieren estar casi encima de los trabajos. Distintas ONGs acuden y apoyan las labores de las instituciones del Estado, coordinando la ayuda que sigue llegando desde distintas zonas del país.

A los niños que esperan se les está proveyendo de alimentos, abrigo y entretención, y han llegado profesores voluntarios a impartirles clases para que no pierdan el año escolar.

Junto a la alegría de los familiares por saber de sus seres queridos, hay cierto desconsuelo por el desamparo económico en que han quedado. La Minera San Esteban no ha respondido por los sueldos de agosto de los mineros atrapados ni del resto de los 300 mineros que trabajaban para la empresa. Los trabajadores esperan alguna orden o señal para saber qué camino tomar. Los tres sindicatos no han podido contactarse con ningún representante de la empresa, y todo indica que se terminará declarando en quiebra y los mineros no recibirán sus sueldos ni ninguna indemnización.

El parlamento chileno ha convocado a los dueños de la minera a dar explicaciones al país y a estudiar la factibilidad de que puedan responder económicamente ante las demandas de los mineros. Pero, junto con pedir disculpas y ofrecer palabras de buena crianza, no se ha logrado nada más con ellos.

Último video de los mineros

Al anochecer del 31 de agosto, los mineros enviaron una nueva grabación donde se les ve más limpios, recompuestos y sonrientes. Algunos se ven afeitados y casi todos llevan puestas las poleras antitranspirantes que se les hizo llegar a través de las cápsulas.

Previamente se les había instado a desplazarse hacia un nuevo refugio en un nivel más alto para que la excesiva humedad del primero no les empezara a provocar enfermedades.

Los últimos días se les ha enviado yogurt, pan y cereales, y hoy miércoles 1 de septiembre recibían su primera comida caliente en 28 días:  albóndigas con arroz y de postre, kiwis.

Los médicos y nutricionistas que están asesorando el envío de raciones, han informado que se les mantendrá con una cantidad de calorías que oscilará entre las 2.000 y las 2.200, y se les recomendará realizar ejercicios livianos.

Para que se entretengan, se les enviará dados, naipes y mini consolas de videojuegos. Simultáneamente se les instruirá para que desarrollen sesiones de Reiki, que puedan contribuir a su estabilidad física y emocional.

La máquina perforadora logró avanzar 15 metros en su primera jornada de trabajo. Los mineros saben que se tardará y que pronto deberán ayudar a remover las toneladas de material rocoso que vayan cayendo desde la perforación. Saben que el trabajo será lento y no exento de peligro, pero no saben, y nadie ha recomendado informarles, que con fortuna serán rescatados para navidad.

Jorge Muzam

Jorge Muzam

Escritor chileno. Licenciado en Historia en la Universidad de Chile. Nació en San Fabián de Alico en 1972. Ha publicado ensayos, crónicas y relatos en diversos medios americanos y europeos. Es autor de las novelas Ameba y El odio, y de los libros de relatos La vida continúa y El insomnio de la carne. Todas sus obras han sido publicadas por Sanfabistán Editores. Columnista en HuffPost Voces (EEUU) e HispanicLA (EEUU) y controvertido bloguero político cuya voz independiente se ha expandido a todo el mundo hispanohablante. Se le ha descrito como un autor de pluma corrosiva, provocadora y amarga.
Jorge Muzam

  1. Una tercera perforación se iniciará en los próximos días para ir tras el rescate de los mineros. Tal como las dos anteriores su usaban para otros fines, ésta se usa para perforaciones petroleras. Tres planes, tres alternativas simultáneas, que buscan asegurar a toda costa un resultado exitoso. Sin embargo, no hay que olvidar que son experimentos. No hay precedentes de un caso similar, aunque sí de un caso en Alemania en los años 60. Varios mineros quedaron atrapados durante 17 días a cien metros de profundidad. Se hizo algo parecido a lo que se está haciendo ahora. Mediante una perforación estrecha y rápida se les logró sacar a través de una cápsula. En el caso actual hablamos de 700 metros de profundidad y en un terreno muy rocoso e inestable. Cada paso se sigue con mucha atención y todos deseamos y confiamos en el éxito de la perforación.

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