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Laura Fernández Campillo. Ávila, España, 07/10/1976. Licenciada en Economía por la Universidad de Salamanca. Combina su búsqueda literaria con el trabajo en la empresa privada y la participación en Asociaciones no lucrativas. Sus primeros poemas se publicaron en el Centro de Estudios Poéticos de Madrid en 1999. En Las Palabras Indígenas del Tao (2008) recopila su poesía más destacada, trabajo este que es continuación de Cambalache, en el que también se exponen algunos de sus relatos cortos. Su relación con la novela se inicia con Mateo, dulce compañía (2008), y más tarde en Eludimus (2009), un ensayo novelado acerca del comportamiento humano.

8 comentarios a “TINTA ROJA: Temblar y renacer”

  1. Gracias a todos por los comentarios. Lo cierto es que el tema de la búsqueda de la individualidad da para mucho. Todos llevamos dentro esa semilla de la duda que hace que el pensamiento sea inquieto. Será que el primer paso para que crezca, es regarla.

    Abrazos

    Laura

  2. La alienación tiene la sombra muy larga; conviene por eso despertar y plantearse , como haces, Laura, no sólo ni principalmente quiénes somos sino de quién somos; osea, de quien nos dejamos compar para que pensemos lo que otros quieren mientras nos hacen creer que somos libres y que nuestras ideas son nuestras…despertar! falata hace!

  3. Excelente, amiga, es para escribir mucho sin descanso en relación con este tema, porque tocaste un tema que en realidad siempre ha estado a flor de piel, y no lo vemos. Por quê no acabamos de entender los mecanismos que hacen al ser humano tan ansioso de poder?… Pero el mundo va cambiando, quizas falten años todavía, pero va cambiando, y espero, estoy seguro que es para mejorar; aun cuando despuês, en un futuro, vuelvan a darse otras cosas que habrá que cambiar. Pero supongo que entonces no se dará ese totalitarismo destructor, envilecido y nefasto que aún abarca aunas cuantas dictaduras de este planeta entristecidamente loco; ni tampoco su causa, que es ese capitalismo embrutecedor, encarnizado que va degenerando al hombre. Tus palabras son como una aurora; el cambio viene y es espontáneo y no responde a ninguna ideologia ni religión ni a hermandades de sectas o grupos, sino que responde a lo mejor de la esencia humana. Como esa utopía posible a la que siempre aludo (reconceptualización de las caducas ideas de lo que era la utopía tradicional), y que es el mejoramiento constante; el mejoramiento de la imperfección. Por eso siempre he creído que la realidad es un organismo invisible pero vivo, latente, y es como la energía de Dios. Es para hablar mucho más de esto, pero ahora tengo que despedirme, por el momento. Gracias Laurita. Eres un ángel. Un abrazo, Manuel

  4. Fina musicalidad de la prosa. La poesía está más presta a incendiar el mundo que las mismas barricadas, mi estimada Laura. La poesía puede llegar a expresar lo que ninguna otra forma expresiva logra.

    Liberar el pensamiento de tanta amarra ideológica, de tanta idea fuerza, de tanta basura religiosa y patriotera, no es fácil. Algunos lo logran y comienzan a ver el mundo de formas muy distintas, teñidas de humanidad, de simpleza, de color, de honestidad, de sed de justicia. El problema es el desencuentro que se produce con los que siguen atados de pies a cabeza.

    De cualquier forma, ya somos muchos los que decidimos hacer nuestro propio sendero. Lo particular es que en ese conjunto de senderos individuales que se cruzan muchas veces entre sí, nadie destroza a otro, nadie quita el saludo,todos s on generosos, amables, empáticos y muy risueños. Y por supuesto, nadie quiere arrebatarle al del lado todo lo que tiene.

    La codicia es el peor mal de nuestro tiempo.

    Un fuerte abrazo, Laura.

  5. Laura, tienes razón. Estas hablando del ‘hombre masa’; ese que nosotros mismos creamos, que se deja domesticar y por ende ha dejado de ser sujeto para convertirse en objeto.

  6. Preciosa, consciente, sentida nota. Me hablas directo al centro de la consciencia. Ya mismo lo comparto. Felicitaciones a ti y a este emprendimiento llamado Hispanic LA!

  7. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Yo no soy yo y mis circunstancias; sino una máscara de mi y de mis circunstancias. Lo que soy yo, aún no lo sé….

  8. Esta aproximación incita al pensamiento. Al comentario, a hablar en voz alta. ¿De quiénes son los pensamientos que pensamos? Porque, ¿pensamos? De la premisa que no podemos pensar más allá de ‘nuestra realidad’, vale decir, de cómo percibimos la realidad, surge un pensamiento colectivo, llámese ideología, concepción de mundo. El sentido que le damos a las palabras. Las imágenes o conceptos o ligazones que éstas nos evocan. Y Laura comienza a esbozar una teoría de la enajenación. Las palabras las hemos escuchado toda la vida. En orden de prioridades. Por ejemplo: patriotismo, dios, madre. Definen las palabras el pensamiento, y definen la concepción del mundo que nos dieron desde los libros de texto hasta los discursos de Donald Trump hasta las canciones de los Beatles. Compartirmos un mundo que es un mercado de mercancía y dinero. Si no son quienes lo han inventado, quienes lo imponen son los dueños de ese mercado, esa mercancía y ese dinero. A veces llega a dimensiones que desafían la lógica. Como en los últimos años (doscientos años) del imperio romano, se compraban y vendían los puestos de gobierno, así una empresaria gastó 142 millones de dólares para adquirir la gobernación de California y ese mismo Trump pensaba conquistar el poder. Son exacerbaciones que señalan cuál es la norma.

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