TIJUANA BLUES: Encontronazo con la Irrealidad

Yvonne Venegas: Velas (2008)

La semana pasada fui a ver una exposición de fotografía de la cual había escuchado muchos y variados comentarios.

Por tratarse de una artista tijuanense (nacida en Long Beach, CA), me animé a viajar hasta Santa Mónica y buscar la Galería Shoshana Wayne, dentro del maravilloso complejo cultural Bergamot Station.

La muestra se titula: María Elvia Hank, y la artista es Yvonne Venegas.

A quien no le suene el nombre, María Elvia Hank es la esposa del controversial magnate, zar de las apuestas en México, ex alcalde de la ciudad de Tijuana y ex candidato priista a la gobernatura del estado de Baja California: Jorge Hank Rhon.

Nota al margen: Todavía recuerdo la entrevista que le hiciera Katia de Artigues en su programa Shalalá a Jorge Hank Rhon durante su campaña como candidato a gobernador. ¡Qué horror cuando empieza el tema de sus famosos tequilas con ‘miembros’ de animales! Lamentable.

Bueno, volviendo al tema que nos ocupa..

El boletín de prensa emitido por la galería Shoshana Wayne describe el trabajo de Venegas en los siguientes términos:

La Tijuana representada por los medios internacionales–caótica y peligrosa, que no obstante su resurgimiento cultural y económico de los años recientes, no se decide a abandonar el Tercer Mundo, y permanece en la lista de riesgo y desgracia—no es referenciada en esta serie.

Y continúa con esta observación que me parece fascinante.

En su lugar Venegas se ha enfocado en cómo el Poder es capaz de aislar y reconfigurar situaciones creando entornos que al ser vistos desde fuera, podrían parecer mera ilusión y contradicción.

Vamos a ver, Ivonne Venegas “convence” a María Elvia Hank, que le permita documentar fotográficamente la intimidad familiar y su entorno. La ex primera dama, no solo acepta sino que apoya gustosa que una selección de más de cuatro años de fotografías sean exhibidas al público. Mmm.

Pregunta existencial: ¿De qué tamaño puede ser un ego, para que sin ningún merito canjeable por inmortalidad, una persona “crea” que ser objeto de una muestra artística es del todo natural?

De ninguna manera pretendo convertir este texto en una crítica de arte, pues no es mi área, pero si quiero comentarles de las tres fotografías que de un total de catorce me llamaron más la atención y el porqué. Al final el tema de esta columna es la exposición de Yvonne Venegas y no las personalidades espeluznantemente egocéntricas y descerebradas con las que uno puede encontrarse en la ciudad fronteriza de Tijuana, y para quienes lo único válido depende de su vanidad y su atrofiada percepción de la realidad. Lo demás no importa, y si depende de ellos, tampoco existe.

Sin que el orden implique preferencia de una sobre la otra:

Velas (2008).- En esta imagen puede verse en primer plano a una mujer vestida de negro, concentrada en la delicada tarea de colocar una vela en los cuernos de un reno decorativo, como parte de un ensamblaje navideño. En segundo plano se ve a una mujer mayor recogiendo una vela del suelo, mientras un mesero mira atento a la mujer de negro. A priori, la foto no tiene nada de especial, pero al mirarse con atención tiene muchas lecturas. Una de ellas es una notable obsesión por reacomodar lo ya hecho.

Yvonne Venegas- Jorgito (2008)

Jorgito (2008).- Aquí hay un niño, sentado en un sillón de piel, con bata y pantuflas. Otra imagen común, aburrida, intrascendente. Pero, si le dedica uno su mirada al rostro de ese niño, uno se encuentra con un semblante duro, demasiado duro para un niño, diría yo, y también se traspira una profunda soledad en el momento captado por Venegas. Mucha soledad para un niño que tiene dieciocho hermanos.

Yvonne Venegas - Dr. Campos y Edgar (2008)

Dr. Campos y Edgar (2008). Un hombre y un oso caminan por una polvorienta vereda. Los vemos de espalda en una escena donde parece que el oso y el hombre juegan. El oso le ha tomado la muñeca al Dr. Campos, y no hay manera de conocer la reacción del Doctor, pues no le vemos el rostro. Esta imagen es entrañable, si tomamos en cuentan que hace un par de años este fiel veterinario de la familia Hank perdió un ojo y tuvo lesiones de gravedad en otras partes del cuerpo, tras ser atacado por una de las fieras del zoológico particular de los Hank, dentro del Hipódromo de Agua Caliente.

Con un mínimo de autocrítica, algunas de las imágenes exhibidas en esta Muestra Fotográfica resultarían de un tremendo mal gusto, sin embargo el objeto de estudio de Yvonne Venegas parece perfecto para su lente, ideal para exhibir sin ningún apuro: un mensaje para el modelo, otro mensaje para la audiencia, en dos lenguajes que no llegan a entenderse y mucho menos contraponerse.

Antes de retirarme de la Galería, pregunté a la amable señorita que se encontraba atendiendo la recepción, si algún representante de la familia Hank o alguno de ellos, había visitado la exhibición, a lo que respondió con una sonrisa de mil watts: “No han venido, pero enviaron un gran ramo de flores”.

Para mayor información:

Shosanna Wayne Gallery
2525 Michigan Ave B1
Sta. Monica, CA 90404
http://www.shoshanawayne.com

Esta exhibición es temporal, hasta el 28 de agosto

La semana pasada fui a ver una exposición de fotografía de la cual había escuchado muchos y variados comentarios.
Por tratarse de una artista tijuanense (nacida en Long Beach, CA),  me animé a  viajar hasta Santa Mónica y buscar la Galería Shoshana Wayne, dentro del maravilloso complejo cultural Bergamot Station.
La muestra se titula: María Elvia Hank, y la artista es Yvonne Venegas.
A quien no le suene el nombre, se trata de la esposa del controversial magnate, zar de las apuestas en México, ex alcalde de la ciudad de Tijuana y ex candidato priista a la gubernatura del estado de Baja California: Jorge Hank Rhon.
Nota al margen: Todavía recuerdo la entrevista que le hiciera Katia de Artigues en su programa Shalalá a Jorge Hank Rhon durante su campaña como candidato a Gobernador. ¡Qué horror cuando empieza el tema de sus famosos tequilas con ‘miembros’ de animales! Lamentable.

Bueno, volviendo al tema que nos ocupa..

El Boletín de Prensa emitido por la Galería Shoshana Wayne, describe el trabajo de Venegas en los siguientes términos:
“La Tijuana representada por los Medios Internacionales–caótica y peligrosa, que no obstante su resurgimiento cultural y económico de los años recientes, no se decide a abandonar el Tercer Mundo, y permanece en la lista de riesgo y desgracia—no es referenciada en esta serie”.
Y continúa con esta observación que me parece fascinante.
“En su lugar Venegas se ha enfocado en cómo el Poder es capaz de aislar y reconfigurar situaciones creando entornos que al ser vistos desde fuera, podrían parecer mera ilusión y contradicción”.
Vamos a ver, Ivonne Venegas “convence” a María Elvia Hank, que le permita documentar fotográficamente la intimidad familiar y su entorno. La ex primera dama, no solo acepta sino que apoya gustosa que una selección de más de cuatro años de fotografías sean exhibidas al público. Mm
Pregunta Existencial: ¿De qué  tamaño puede ser un ego, para que sin ningún merito canjeable por inmortalidad, una persona “crea” que ser objeto de una muestra artística es del todo natural?
De ninguna manera pretendo convertir este texto en una crítica de arte, pues no es mi área, pero si quiero comentarles de las tres fotografías que de un total de catorce me llamaron más la atención  y porqué, al final el tema de esta columna es la exposición de Yvonne Venegas y no las personalidades espeluznantemente egocéntricas y descerebradas con las que uno puede encontrarse en la ciudad fronteriza de Tijuana, y para quienes lo único válido depende de su vanidad y su atrofiada percepción de la realidad. Lo demás no importa, y si depende de ellos, tampoco existe.
Sin que el orden implique preferencia de una sobre la otra:
Velas (2008).- En esta imagen puede verse en primer plano a una mujer vestida de negro, concentrada en la delicada tarea de colocar una vela en los cuernos de un reno decorativo, como parte de un ensamblaje navideño. En segundo plano se ve a una mujer mayor recogiendo una vela del suelo, mientras un mesero mira atento a la mujer de negro. A priori, la foto no tiene nada de especial, pero al mirarse con atención tiene muchas lecturas. Una de ellas es una notable obsesión por reacomodar lo ya hecho.
Jorgito (2008).- Aquí hay un niño, sentado en un sillón de piel, con bata y pantuflas. Otra imagen común, aburrida, intrascendente. Pero, si le dedica uno su mirada al rostro de ese niño, uno se encuentra con un semblante duro, demasiado duro para un niño, diría yo, y también se traspira una profunda soledad en el momento captado por Venegas. Mucha soledad para un niño que tiene dieciocho hermanos.
Dr. Campos y Edgar (2008). Un hombre y un oso caminan por una polvorienta vereda. Los vemos de espalda en una escena donde parece que el oso y el hombre juegan. El oso le ha tomado la muñeca al Dr. Campos, y no hay manera de conocer la reacción del Doctor, pues no le vemos el rostro. Esta imagen es entrañable, si tomamos en cuentan que hace un par de años este fiel veterinario de la familia Hank, perdió un ojo, y tuvo lesiones de gravedad en otras partes del cuerpo, tras ser atacado por una de las fieras del zoológico particular de los Hank, dentro del Hipódromo de Agua Caliente.
Con un mínimo de autocrítica, algunas de las imágenes exhibidas en esta Muestra Fotográfica resultarían de un tremendo mal gusto, sin embargo el objeto de estudio de Yvonne Venegas parece perfecto para su lente, ideal para exhibir sin ningún apuro: Un mensaje para el modelo, otro mensaje para la audiencia, en dos lenguajes que no llegan a entenderse y mucho menos contraponerse.
Antes de retirarme de la Galería, pregunté a la amable señorita que se encontraba atendiendo la recepción, si algún representante de la familia Hank o alguno de ellos, había visitado la exhibición, a lo que respondió con una sonrisa de mil watts: “No han venido, pero enviaron un gran ramo de flores”.
Para mayor información:
Shosanna Wayne Gallery
2525 Michigan Ave B1
Sta. Monica, CA 90404
http://www.shoshanawayne.com
Esta exhibición es temporal, hasta el 28 de agosto

15 Comments

  1. Hola, he tenido la oportunidad de conocer este tipo de burbujas sociales y precisamente son así, no importa nadie mas que ellos, tienen una mente muy perversa, los niños crecen como nazis con una total intolerancia, en fin. Y si, estoy de acuerdo con, ¿que fin puede tener esto, a quien le interesa verlo??, quien quiere ver esta opulencia y dedicarle este tiempo??, solo la misma familia, solo a ellos les puede interesar verse y que los vean, mostrar su poder ante los demás. Me parece una propuesta muy vacía y una muy mala decisión, casi un insulto al espectador, una posición muy cómoda de la artista, necesitara un discurso muy poderoso, casi como el de esta mujer que incendia el cine en “Bastardos Sín Gloria”, para que podamos pensar algo distinto ya que no creo que ella haya pasado por momentos tan dificíles en Tijuána al haber sido aceptada para acercarse de esa manera a los Hank, creo que mas bien tiene mucha cercanía.
    Uff.

  2. También había leído sobre este proyecto fotográfico en Día Siete. Pero creo que el artículo se quedó corto. Al ver las demás fotografias, me queda la impresión que Venegas es menos ingenua o complaciente de lo que aparenta al mostrar precisamente estas imágenes. Y creo que haces una lectura muy aguda de las tres fotografías que muestras en tu post.
    Por cierto, detallazo el gran ramo de flores.
    Muchos saludos.

    • Gracias por tu comentario. Bueno el artículo de Dia Siete, pero es más bien una presentación y justificación del proyecto escrito por ella misma, Yvonne Venegas, incluye además fotografías que no están incluidas en la muestra que esta presentando en Santa Monica.

  3. Pues a mí me parece sensacional. Vi en línea las demás fotografías de la serie y entiendo perfectamente la intención de la fotógrafa: la vida familiar de excentricidad normalizada de un grupo poderoso aislado en una burbuja que flota en medio de la impunidad y la violencia.
    Efectivamente es preciso contar con los antecedentes de la familia para entender el simbolismo de algunas de las imágenes, pero aún sin tenerlos, creo que éstas son muy poderosas.
    Algunas de ellas me recordaron al sitio unhappyhipsters.com

    Gracias por compartirlo, Marga.

    • Mil gracias por pasarte por aquí Eileen y dejar tu comentario. Creo que lo que más me gusta del trabajo de Yvonne es que guarda muy bien el secreto de sus motivaciones reales y su pretención al exhibir las fotos, y es lo más valioso también. Algún día la entrevistaremos para preguntarle directamente.
      Gracias por compartir el sitio unhappyhispsters.com con nosotros, coincido contigo en que lo de Yvonne te hace recordar el concepto de las fotografias de ese sitio.

      Un abrazo

      Marga

  4. Que triste Marga…
    Sin ser profesional me parece que el trabajo de Yvonne Venegas deja mucho que desear. No encuentro calidad, un buen escenario, tampoco el mejor angulo, honestamente no veo el arte plasmado como para hacer de ella una exposicion digna de galeria.
    No se amiga, pero por el billete que seguramente cobro por la sesion fotografica yo le hubiese acomodado un par de gatitos peluchones (o el oso) a Jorgito para que quitara su cara de amargado. Le hubiese pedido a la Sra. Hank que ayudara a su tia a levantarse para darle un efecto mas humano en lugar de hacerse loca con las velas…no crees?. Y por ultimo, hubiese esperado el momento oportuno para que Dr. Campos dijera “Chesse” al mismo tiempo que se sostenia del oso (o el oso de el). Bueno, es lo menos que se me hubiera ocurrido.
    Aunque por otro lado parecen imagenes espontaneas, como sacadas de un albun “familiar” como tu familia o la mia, quiza eso fue lo que quiso proyectar: Una nucleo familiar en lugar de la frialdad, el vacio y el egoismo que se vive en la opulencia…Ve tu a saber!!!
    Gracias Marga por dos razones muy importantes:
    1. Por hacerme pensar …y
    2. Por sacarme de mi rutina con la lectura de tus amenos relatos.
    Abazos

    • Querida Nina:

      Muchas gracias por leernos. Me encanta tu capacidad imaginativa, y las reflexiones tan “visuales” que provocó el tema de esta columna. Está genial lo de los peluches (gatos, ositos), y lo de la tía, jajajajaja.

      Te mando un abrazo.

      Marga

  5. Hola Marga…
    Qué se puede esperar?… La frivolidad ante todo no?… Y los contrastes en todo lo alto de la realidad de la gran mayoría y la de ellos y los que se adhieren. Tampoco me meteré en la calidad fotográfica sino en la pequeñez de la propuesta, no solo me pregunto quién puede asistir, como tu bien ya lo dijiste, fuiste por ser compatriota y paisana la artista, más bien mi duda es si habrá quién en verdad la disfrute? o salga satisfecho de darse una vuelta para eso…Independientemente de presentar una realidad ficticia, me provoca curiosidad cuál sería la idea de la Sra. Hank al apoyar y exhibir su frívolo y triste mundo…
    Saludos y un abrazo Marga!!

    • Si seremos, si seremos!!! Gran pregunta Marina, no tengo ni idea que pasaría por su cabeza cuando aceptó hacer públicos estos momentos. Será que no le importa lo que piense nadie más allá de su burbuja? Difícil saberlo!

      Mil gracias por dejar tu huella en el Tijuana Blues!!!

      Abrazos

      Marga

  6. Marga Britto:
    En la revista semanal de Día Siete ví un reportaje sobre las fotos.
    A mi parecer el ser “naco” no es cuestion de dinero…
    Saludos

    • Tienes mucha razón, de todo hay en la _____del Señor.

      Gracias por dejar tu huella por aqui.

      Saludos

      Marga

  7. Qué fría me parece la de Jorgito.
    Lo que no se refleja es si hubo intención por parte de la fotógrafa en que fuera así.
    Curiosa elección temática.
    ( ¿Hank Rhon fue el de la cínica y célebre “Sin obras no hay sobras” o ando medio perdida?)

    • Si, creo que es la que más me impactó (la de jorgito), y en cuanto a tu pregunta sobre la intención o no de la fotógrafa, me quedo con la misma duda.

      Gracias por dejar tu huella en el Tijuana Blues

  8. Mi pregunta no es quien permite exhibir esto, sino quien se atreve a verla !
    Gracias Marga.

    • Creo que tu servidora y otras 10 personas. Ya en serio, para quien no conoce a esta familia, y no ha visto como se les ponen de tapetito muchos lambiscones, no tiene ninguna significancia la exposición. El valor no está tanto en la estetica fotográfica, sino en la lectura que cada quien hace de los momentos captados por la fotógrafa. Y bueno lo kisch no se puede dejar de lado.

      Gracias por dejar tu huella en este espacio.

      Saludos

      marga

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