Otra vez hasta la madre
El dolor de un padre presentado en horario triple A ha logrado derramar un vaso que parecía no tener fondo, y la sociedad vuelve a reaccionar.
El dolor de un padre presentado en horario triple A ha logrado derramar un vaso que parecía no tener fondo, y la sociedad vuelve a reaccionar.
El dolor de un padre presentado en horario triple A ha logrado derramar un vaso que parecía no tener fondo, y la sociedad vuelve a reaccionar.
Lo curioso es que a estas alturas de nuestra historia los códigos de ética de las empresas de comunicación en este país sean tan limitadas y retrógradas, como si siguieran viviendo en épocas oscuras de un pasado no tan lejano. Podré estar de acuerdo o no con Aristegui o MVS, pero coartar la libertad de expresión de esa forma mientras vemos y escuchamos peores cosas en los medios resulta lamentable.