Tijuana Blues: La niña mala de la piscina
Pronto una explosión de burbujas y espuma. Luego un rostro y un par de gigantescos ojos verdes aparecieron frente a mi, para después tomarme entre sus brazos y sacarme del agua.
Pronto una explosión de burbujas y espuma. Luego un rostro y un par de gigantescos ojos verdes aparecieron frente a mi, para después tomarme entre sus brazos y sacarme del agua.
Pronto una explosión de burbujas y espuma. Luego un rostro y un par de gigantescos ojos verdes aparecieron frente a mi, para después tomarme entre sus brazos y sacarme del agua.
Llegar a la Ciudad de México implica asentarme en una megalópolis que parece no tener fin hacia todos los puntos cardinales y pasar de la vivienda individual a la colectiva, dejar atrás la ciudad horizontal para llegar a la ciudad vertical.
La elección del Edomex más que ser un laboratorio de resultados electorales es un escenario de prácticas discursivas y de demoscopia de la percepción, para los pretendientes a ocupar la presidencia de la República.
El dilema de quien ha crecido en Estados Unidos y cuyos padres han sido migrantes, es similar al del niño a quien se le pide decidir si quiere más al padre que a la madre.
Cada vez son más las voces que se alzan tratando de hacer que el Presidente de México reconsidere su estrategia y ponga a los mexicanos primero. Sin embargo, el pueblo siente como el Presidente y la clase política “oyen desde lejos, y nuestra voz no los toca”.
Abelardo es ahora un hombre joven, pero no olvida todo lo que ha tenido que pasar para llegar hasta donde está. Atrás quedó Guanajuato, lugar donde nació; atrás también quedó el desierto de Sonora, imposible y cruel, por donde entró a corretear las mariposas rojas y azules del sueño americano.
Si un mérito tiene Andrés Manuel es ser coherente con lo que piensa y hace, por más errático, contraproducente, terco y aferrado en sus actos, sin medir las consecuencias de los mismos.
En lugar de corregir los vicios en el sistema educativo, Calderón presenta un estímulo para que más padres se decidan por la educación privada y se debilite el sistema público hasta su eventual desaparición o colapso.
Nuestra lengua, como todas, posee un conjunto de reglas, pero esas reglas son flexibles y están sujetas a los usos y a las costumbres: el idioma que hablan los argentinos no es menos legítimo que el de los españoles, los peruanos, los venezolanos o los cubanos.