Dios mío, cúrame de la intolerancia
¿Cómo es posible que no se otorgue cabida a la duda en un tema en el que somos absoluta incertidumbre? Ninguno de nosotros puede “certificar” a dios, al punto de ejercer de jueces de “lo que es” y “lo que no es”
¿Cómo es posible que no se otorgue cabida a la duda en un tema en el que somos absoluta incertidumbre? Ninguno de nosotros puede “certificar” a dios, al punto de ejercer de jueces de “lo que es” y “lo que no es”
¿Cómo es posible que no se otorgue cabida a la duda en un tema en el que somos absoluta incertidumbre? Ninguno de nosotros puede “certificar” a dios, al punto de ejercer de jueces de “lo que es” y “lo que no es”