La reelección de Obama
La reelección de Barack Obama dependerá principalmente de cómo se juzge su gestión y de cómo ande la economía hasta las últimas semanas antes del voto
La reelección de Barack Obama dependerá principalmente de cómo se juzge su gestión y de cómo ande la economía hasta las últimas semanas antes del voto
La reelección de Barack Obama dependerá principalmente de cómo se juzge su gestión y de cómo ande la economía hasta las últimas semanas antes del voto
Es difícil pensar que hace menos de cincuenta años Martín Luther King y Cesar Chávez salían a las calles a defender los derechos de estas minorías, las mismas que hoy superan la cifra histórica de 120 millones de personas y suman ya una tercera parte de la población total del país.
Seamos realistas: para los latinos de Estados Unidos 2010 no fue buen año. Especialmente para quienes viven aquí en Los Ángeles y California.
Si los demócratas mantienen el control del Congreso, hay grandes posibilidades de lograr esa reforma migratoria que se nos prometió y que merecemos. Y, agreguemos, por la que ya pagamos por adelantado.
El amor por la selección denota un ansia de hermandad y unidad entre las personas, una solidaridad entre quienes comparten la misma cultura e historia, un deseo de que la vida sea distinta a lo que es, una tregua de tanta tribulación y dificultades: todo lo que queremos que exista, y que con el pitido final recordamos que no está.
En momentos en que la mera existencia de una comunidad latina como parte integral de lo que es Estados Unidos está puesta en duda en Arizona y otros lugares, ¿qué más importante que dar la posibilidad para que el Este de Los Angeles afirme su identidad y se defina como ciudad?
Esta simbiosis de lenguas, culturas y sensibilidades no va necesariamente a amenazar al español, ni al inglés. Es una estrategia expresiva, real, que para muchos hispanos representa también una manifestación cultural e identitaria.
Con cada vez más frecuencia, los políticos latinos desarrollan una manera parecida de hablar el español de las altas esferas nacionales. Lo usan cada vez más, en virtud de la importancia creciente de su propio electorado. Y de la misma manera, al difundirlo, estos líderes ayudan a que se implanten, bueno, nuevos fonemas y maneras de decir las cosas entre la gente que representan.