El ojo, un cuento de Gabriel Lerner
Y cuanto más belicosa se ponía más paisajes de paz y memorias yo veía, hasta que vi mi propia casa, allí a través del ojo gigantesco, y estaba cerrada y vacía y nadie en ella, y fui entonces a la casa de mi madre,
Y cuanto más belicosa se ponía más paisajes de paz y memorias yo veía, hasta que vi mi propia casa, allí a través del ojo gigantesco, y estaba cerrada y vacía y nadie en ella, y fui entonces a la casa de mi madre,
Y cuanto más belicosa se ponía más paisajes de paz y memorias yo veía, hasta que vi mi propia casa, allí a través del ojo gigantesco, y estaba cerrada y vacía y nadie en ella, y fui entonces a la casa de mi madre,
Los hombres jóvenes del pueblo zapoteco de Coatecas Altas en Oaxaca ya no están; vinieron a California. Y como cruzar se hizo difícil, trajeron a sus familias. Aquí festejan lo que allá dejaron, al Santo Patrón de su pueblo.
¿Se abre un rayo de esperanza para los más oprimidos, para los de abajo, los discriminados? ¿Se propone contrarrestar la ola de delitos de odio contra minorías, eufemismo para no decir crímenes racistas, nazis, fascistas, en este país? Quizás. Su pasado lo reafirma.
Ahora es el momento de sumar esfuerzos para exigir que CNN no continúe siendo cómplice de uno de los personajes que se ha dedicado al linchamiento mediático y la incitación a la violencia contra nuestra comunidad.
Tú no te puedes ir tú estás adentro Hermana madre abuela América de fuego Tú caminas mis horas mis pasados [Siga leyendo]
La cosa es así y no hay remedio, dice Gabler. La minoría magnifica su fuerza por el fervor fundamentalista y la fuerza del odio y no hay nada que hacer al respecto. Los principios democráticos están condenados al fracaso.
Al llegar a la glorieta de Insurgentes casi toda la gente baja, nos sentamos finalmente y un número mayor de usuarios sube, todos van al sur de la ciudad como nosotros.
Después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, la frontera entre México y EE.UU. se convirtió en el campo de batalla de los ‘paladines’ de la seguridad nacional. Los inmigrantes indocumentados fueron desde entonces catalogados de sospechosos.
Una historia de Los Angeles. De pobreza, ignominia e inmigración indocumentada; de alcohol, abuso físico y sexual, y del socorro que ofrece la sociedad local. Es casi típica.
La banda de Tropicalia y rock progresivo renace de las cenizas, produce un nuevo CD, ‘Haih’, y se presentó, el 30 de agosto, en el festival Outside Lands de San Francisco.
A continuación y para una audiencia adulta, versiones subidas de tono, de los adagios y expresiones más populares de la picardía mexicana. Si usted conoce otros aforismos y desea contribuir a esta colección, favor de hacérnoslos llegar. Gracias, ¡y a reírnos un buen rato!
El dizque Tratado de Libre Comercio no es nada más que otro tratado simple de comercio. El “libre” se lo inventaron. Y nadie salió ganando. Si de verdad queremos un TLC -con Brasil, con Colombia- entonces adelante. Pero abran fronteras.
Zelaya perdió esta batalla de compadrazgos característico del perverso sistema autoritario hondureño y por ello ahora critica a dos órganos que no pudo manipular: la Corte Suprema de Justicia, y el propio Tribunal Supremo Electoral que es el responsable de conducir el proceso de las próximas elecciones de noviembre.