Tijuana Blues: La niña mala de la piscina
Pronto una explosión de burbujas y espuma. Luego un rostro y un par de gigantescos ojos verdes aparecieron frente a mi, para después tomarme entre sus brazos y sacarme del agua.
Pronto una explosión de burbujas y espuma. Luego un rostro y un par de gigantescos ojos verdes aparecieron frente a mi, para después tomarme entre sus brazos y sacarme del agua.
Pronto una explosión de burbujas y espuma. Luego un rostro y un par de gigantescos ojos verdes aparecieron frente a mi, para después tomarme entre sus brazos y sacarme del agua.
Me parece totalmente perturbador que en el área de Los Angeles, ninguno de los restaurantes mexicanos que he visitado sirva una quesadilla con el elemento básico de su preparación: Queso Oaxaca o chihuahua o en caso extremo con Monterrey Jack, pero nunca, nunca, nunca con queso amarillo.
La ex mujer del judicial era una mujer que se mantenía siempre muy guapa, vestía impecablemente, aunque para ser sinceros, con su cuerpo y estatura podría verse bien hasta metida en un costal de harina.
Hay decenas de casos en la comunidad hispana, de padres que son sorprendidos cuando un reclutador convence a su hijo de las bondades de enlistarse a las fuerzas armadas y como el chico o la chica ya tiene 18 años, pues compadres y comadres, ya no hay nada qué hacer
De un encuentro con dos neonazis tijuanenses en el bar Rana’s y de como la protagonista se zafó del ataque de esos enclenques vestidos de negro y tapizados de calcomanías, más aptos para la Tarjeta de El Borracho de la Lotería Mexicana
El dilema de quien ha crecido en Estados Unidos y cuyos padres han sido migrantes, es similar al del niño a quien se le pide decidir si quiere más al padre que a la madre.
Cada vez son más las voces que se alzan tratando de hacer que el Presidente de México reconsidere su estrategia y ponga a los mexicanos primero. Sin embargo, el pueblo siente como el Presidente y la clase política “oyen desde lejos, y nuestra voz no los toca”.
Así empieza el relato: ‘Un día de esos que amanece uno bien valiente, se me ocurrió decirle a mis abuelos que el Papa era el Anticristo’. Vea adonde llega.
Este tema del derecho a la portación de armas en Estados Unidos, es uno de los temas que encuentro totalmente incoherente. No puedo concebir como un derecho inalienable, como algunos suelen argumentar cada vez que se “insinúa” un intento por controlar y regular mejor el acceso de armas a particulares en este país.
La última vez que me encontré con mi padre fue en el restaurant chino del Yee (hoy Calimáx) atrás del Hipódromo, y a partir de esa imagen, como un torrente me transporté a mi niñez en Mexicali, comiendo salados chinos.
Si queremos tomar pasos agigantados hacia una verdadera democracia y ponerle un alto a la corrupción, entre otras cosas hay que darnos el tiempo de revisar los números, de cuestionarlos y de protestarlos cuando hay incongruencias.
Trabajó de todo: de jornalero en la pizca de tomate, en la pizca de naranja, en la pizca de fresa; recogiendo basura, limpiando ventanas, pintando casas. Varias veces lo “agarró la migra”, pero siempre regresó “al otro lado”.
Me llama la atención que la Clinton venga a nuestro país, reconozca que estamos en una guerra y no diga ni pío acerca de las pocas probabilidades que tiene un mexicano de ser aceptado como refugiado en Estados Unidos.