San Juan Copala: ganaron las armas

La Sabana, Copala, Oaxaca. El surco final de una milpa de maíz es también el lindero entre la vida y la muerte para quien no cuenta con la autorización de Antonio Cruz, Toño Pájaro, de bajar a San Juan Copala. El que fuera “comandante” de la Unidad para el Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort) –ahora desconocido por sus anteriores correligionarios por supuestamente haberse “aliado” al Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT)– dice por radio que “no hay autorización” para que Contralínea camine ladera abajo. Sólo 250 metros separan a los reporteros de la entrada al poblado, centro cultural y ceremonial de la cultura triqui.

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Los líderes de la Ubisort, Ramiro Domínguez y Rufino Juárez, se disculpan.

—No es que no queramos nosotros que bajen a Copala; Toño Pájaro no está contento y no hay autorización; y él ya no es de la Ubisort: no podemos garantizar que los respete— dice el presidente de esa organización, Rufino Juárez.

—Mejor no tome fotos hacia Copala, porque pueden ellos empezar a tirar –ordena Ramiro Domínguez, coordinador de la Ubisort y líder de la comunidad La Sabana.

El hombre, de bigote ralo y voz parsimoniosa, dice, sin embargo, que “las cosas ya están más tranquilas ahorita, y esperemos que sigan así”.

Rufino Juárez matiza: “Lo que hay es una aparente tranquilidad en el pueblo de San Juan Copala y en la zona triqui”. Agrega: “Todavía no hay suficientes condiciones” (para la paz); “pero es necesario que el gobierno las vaya creando; nosotros estamos dando todas las posibilidades para llegar a acuerdos”.

Advierte: “Si el gobierno no actúa, puede ser que regrese de nuevo la violencia; por eso es importantísimo que el gobierno haga su trabajo”.

En Yosoyuxi, donde surgió el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI) y el proyecto autonómico que aglutina a seis comunidades más, confirman que la violencia no se ha ido.

—En San Juan Copala no hay paz, no hay tranquilidad. La mayoría de sus habitantes está desplazado –dice Jorge Albino Ortiz, quien se ha desempeñado como vocero y coordinador de derechos humanos del Municipio Autónomo–. La región es una bomba de tiempo y en cualquier momento puede explotar; no hay esa gobernabilidad que presume el gobierno –agrega.

En efecto, en Yosoyuxi –donde también nació el MULT en 1981– se encuentran decenas de niños, mujeres y hombres que fueron desplazados de San Juan Copala en 10 meses, los que duró el asedio paramilitar: del 28 de noviembre de 2009 al 18 de septiembre de 2010, cuando finalmente los grupos armados se hicieron del control total del pueblo. Los demás desplazados se encuentran en otras comunidades triquis simpatizantes de la autonomía y en las ciudades de Huajuapan de León, Oaxaca y México.

Pero desde la ciudad de Oaxaca, la percepción es distinta. Uriel Díaz Caballero, dirigente del MULT y presidente del Partido Unidad Popular (PUP), señala que “a partir del cambio de este gobierno que encabeza Gabino Cué, empezaron a cambiar [las condiciones] en San Juan Copala”.

Díaz Caballero –uno de los hombres de más confianza del líder histórico del MULT, Heriberto Pazos Ortiz, asesinado el 23 de octubre de 2010– agrega: “La violencia disminuyó porque ya no hubo actores políticos de este gobierno que inyectaran dinero [a los grupos armados]. Si tú ves, del 1 de enero a la fecha no hemos tenido muertos. A la fecha no ha habido nada porque no hay alguien que le esté inyectando dinero para comprar armas, tiros y sostenerlos económicamente; ya no hay papá gobierno que los esté alcahueteando”.

El titular de la Coordinación de Intermediación y Concertación para el Desarrollo estatal, Arturo Peimbert, reconoce que el gobierno de Gabino Cué no sabe con exactitud cuál es la situación de la región triqui. La encomienda que recibió Peimbert del gobernador es la atención a los conflictos sociales del estado, en especial el de la región de San Juan Copala.

En entrevista con Contralínea en una de las salas del antiguo palacio de gobierno (“no tengo oficina”, se disculpa), admite: “Es muy difícil tener una información muy certera de San Juan Copala, porque ello involucraría estar ahí”.

—¿Se puede entrar y salir de esa población? –se le pregunta.

—Hay voces dentro de la zona triqui que dicen que sí; e inclusive, han emitido documentos, invitaciones. Hay voces que dicen que no, muy en concreto la organización MULTI. [Los integrantes de esta organización] han manifestado que no existen las condiciones [de paz]. Y es una exigencia que le hacen al Estado: que nosotros cumplamos con nuestra responsabilidad de generar las condiciones.

Atento, espera las preguntas repantigado en el sillón. Con cada respuesta se reincorpora; echa el torso hacia delante. Sus palabras se auxilian de sus manos. Modula, con amabilidad, su tono de voz.

—¿El gobierno de Gabino Cué ha entrado a San Juan Copala?

—El gobernador nunca ha entrado a la zona.

—¿Pero hay en esa región presencia del gobierno del estado?

—Ha habido acercamiento a la zona triqui.

El funcionario estatal destaca que no han ocurrido más tiroteos ni enfrentamientos armados durante los últimos meses: “Desde que iniciamos un proceso de atención a la región en general, hemos logrado inhibir las confrontaciones violentas; en los últimos meses, se habían dado 25 homicidios en la zona debido a las confrontaciones que tenían que ver con las diferentes expresiones sociales de la zona triqui”.

Arturo Peimbert agrega, sin embargo, que la principal condición para desactivar las confrontaciones armadas ha sido la ausencia de financiamiento a los grupos paramilitares desde que inició el gobierno de Gabino Cué.

“Aparte de las acciones que hemos realizado, de aproximación, de diálogo, de interlocución, la acción más importante es que no ha existido una injerencia negativa por parte del gobierno del estado; básicamente eso ha contribuido en gran medida a que prevalezca el interés de la vida.”

Para el presidente municipal de Juxtlahuaca, el priista Miguel Mejía Sierra, lo que actualmente vive la zona triqui es “una tregua entre los distintos grupos que hay ahí: MULT, Ubisort y MULTI. Están llegando a un acuerdo; ya han platicado. Ya no quieren la violencia; lo que quieren es la superación para la región”.

San Juan Copala y la mayoría de las comunidades que la circundan pertenecen formalmente al municipio constitucional de Juxtlahuaca. Desde 1948, a los triquis se les canceló la facultad de gobernarse a sí mismos y la región fue dividida de tal forma que una zona quedó circunscrita a Juxtlahuaca; otra, a Putla, y la última, a Constancia del Rosario. Todas, cabeceras mestizas.

¿Quién ocupa San Juan Copala?

De manera formal, el MULT señala que quien controla actualmente el poblado de San Juan Copala es la Ubisort. La Ubisort, que el MULT. Ninguna de las organizaciones desea hacerse cargo: sería reconocer que cuentan con grupos paramilitares que tomaron violentamente el poblado en septiembre pasado, asesinaron en un año a más de dos decenas de personas y desplazaron a cerca de 700; todas, integrantes del movimiento que impulsa la creación de un municipio autónomo cuya cabecera sea el centro cultural y ceremonial de la “nación” triqui.

Miguel Mejía Sierra –sombrero texano, cinturón de cuero tejido con pita y botines– dice que San Juan Copala fue tomado tanto por grupos de la Ubisort como del MULT.

—¿Actualmente qué organización es la que ocupa la agencia municipal? –se le pregunta al presidente municipal de Juxtlahuaca.

—Ahí se unen el MULT y la Ubisort. Ellos están ocupando la agencia de San Juan Copala.

—¿Hay entendimiento entre el MULT y la Ubisort?

—Políticamente sí.

—¿Esto ha permitido que disminuya el nivel de violencia en la región?

—Violencia siempre va a haber, porque los triquis no tienen la ilusión de vivir el día de mañana; viven cada día como si fuera el último… Son problemas internos. Y creo que debemos respetar a todos los grupos para que ellos nos respeten a nosotros.

Las declaraciones del presidente municipal de Juxtlahuaca coinciden con las denuncias que, desde septiembre de 2010, han realizado los integrantes del MULTI y del Municipio Autónomo: la Ubisort y el MULT tomaron San Juan Copala en una alianza coyuntural ante un enemigo común, el proyecto autonómico que buscaba sacar a los partidos políticos y sus organizaciones de la región.

“El proyecto autonómico estaba afectando varios intereses. La gente se dio cuenta que no tenía por qué pertenecer a una organización partidista. Los triquis podemos gobernarnos solos y no necesitamos de intermediarios”, dice Jorge Albino Ortiz, indígena triqui originario de Yosoyuxi que cuenta con estudios en la Universidad Pedagógica Nacional y que ha promovido el proyecto autonómico.

La Ubisort controla San Juan Copala: MULT

Tajante, el MULT rechaza que haya participado en la toma de San Juan Copala. Para la entrevista con Contralínea, Uriel Díaz Caballero escoge como fondo una bandera del MULT a la que se le han agregado fotografías de los guerrilleros Emiliano Zapata, Lucio Cabañas, Genaro Vázquez y el subcomandante Marcos. También aparece una foto de uno de sus fundadores y, hasta su muerte en octubre de 2010, máximo dirigente, Heriberto Pazos.

—Quiero decirte que San Juan Copala está gobernada por la Ubisort. Ahí nosotros no tenemos compañeros. Salieron por los problemas que se dieron. No han regresado por el temor que hay… Pero hay una cierta paz, una cierta tranquilidad que se vive en la región –asegura.

—Los integrantes del Municipio Autónomo han señalado que solamente la Ubisort pudo haber tomado Copala con la ayuda del MULT. Y aseguran que el MULT terminó por imponerse a la propia Ubisort y que son ustedes los que controlan el Municipio.

—Es totalmente falsa esa información. La Ubisort es una organización priista, creada por el Estado, de francotiradores que asesinaron a cientos compañeros del MULT. Nosotros, por ningún motivo, podemos caer en su juego. En el momento en que el MULT decida hacer una acción, la va a hacer, porque somos 28 comunidades las que existimos en la región triqui, y de alguna manera encontramos avanzar mediante el diálogo, la plática. Y no, a través de balazos ni asesinatos.

Uriel Díaz se muestra respetuoso, amable; pero parco, por momentos tenso, siempre paciente.

—Según las denuncias, personajes emblemáticos de la Ubisort, como Antonio García, habrían pasado a las filas del MULT…

—Falso. Totalmente falso. Cómo crees que vamos a consentir a Toño Pájaro. Él nos ha asesinado a muchos compañeros. Nosotros no podemos consentirlo. Simplemente, porque hay desconfianza. Nosotros no tenemos ningún pacto con ellos. Ellos son priistas y nosotros no podemos caminar con ellos… Ellos quieren seguir viviendo de los apoyos que les brinda el gobierno, seguir asesinando a la gente que de alguna manera no quiere que su pueblo siga sumido. Ellos son francotiradores.

Es el MULT el que controla Copala: Ubisort

“Quiero aclarar que todo Copala es del MULT”, dice seriamente Rufino Juárez, presidente de la Ubisort.

Reflexiona antes de responder. Luego sus palabras se atropellan. Como la mayoría de los líderes triquis de las tres organizaciones, es orador en su lengua materna; pero con dificultad se explica en español. Sobreviviente a dos emboscadas y dos accidentes en carretera, en 2011 llega a los 36 años de edad.

—Por qué dice que el MULT es el que controla San Juan Copala.

—No sabemos cuáles hayan sido sus intereses; pero lo que sabemos es que el MULT es el que tiene la presencia en San Juan Copala.

—Pero Antonio Cruz García (quien se encuentra al frente de los hombres armados) era de la Ubisort. ¿O a qué organización pertenece?

—Por el momento no puedo definir a qué organización pertenece. Al parecer, al MULT. Él ya no es Ubisort. Se salió por su propia postura y eso lo aceptamos nosotros.

Ramiro Domínguez explica: “Toño Pájaro se fue al MULT porque no tenía otra opción: nadie le quería ayudar. Se fue, sin pleito”. Domínguez es, en los hechos, el nuevo líder de la Ubisort. Luego de la salida de Ulises Ruiz del gobierno de Oaxaca y de Carlos Martínez Villavicencio de la presidencia municipal de Juxtlahuaca, Rufino Juárez ha sido paulatinamente desplazado.

—Ya no se le está dando mucho juego a Rufino –confía un funcionario del ayuntamiento de Juxtlahuaca– los recursos del ramo 28 de las comunidades de la Ubisort se le entregan en su mayoría a Ramiro; a Rufino, poco.

Ramiro Domínguez se muestra amable, pero firme. Desea demostrar que es él quien está de nuevo al frente de la organización. Antes de que Rufino Juárez asumiera la presidencia de la Ubisort en 2007, Ramiro había ocupado el cargo durante los siete años anteriores.

El sol del medio día evapora las humedades de los montes. No ha llegado aún la época de las lluvias; pero el maíz crece firme en las laderas triquis. El verde intenso de las milpas contrasta con el ocre del monte marchito. En abril, el estiaje es más intenso. Las lluvias que deben llegar en mayo asegurarán que las matas maíz espiguen tres meses más tarde. Tal vez por ello, Ramiro desea hablar de sus milpas y del trabajo de los campesinos de La Sabana.

—Dense cuenta de cómo aquí la gente es trabajadora. Somos gente de paz. ¿Ya vieron cómo están las milpas? Aquí la gente siembra. No está de ociosa…

—Sí… Pero hay alguna alianza o acuerdo con el MULT, como se señala, para coexistir en San Juan Copala…

—No tenemos ni vamos a tener alianza o acuerdo con nadie; eso debe quedar claro. Lo que sí tenemos es respeto. El MULT no se mete con nadie de nosotros en Copala. Nosotros no nos metemos con nadie de ellos tampoco. Eso es lo único que hay…

Ramiro habla desde el corazón de La Sabana. Se muestra orgulloso de su agencia municipal y de sus canchas de basquetbol (el deporte popular entre los triquis). Se le recuerda que por este mismo lugar, el 27 de abril de 2010, pasó una caravana humanitaria que buscaba ingresar a San Juan Copala. A 100 o 200 metros de salir de La Sabana, fue emboscada. Los activistas Beatriz Alberta Cariño y Jyri Jaakkola fueron asesinados y una decena de personas más fueron heridas.

—Qué bueno que mencionas la situación de hace un año –dice con tranquilidad–. Es una situación muy dolorosa, muy complicada. A los de esta comunidad nos vieron muy mal; pero son problemas que se crearon a raíz del Municipio Autónomo.

Guarda silencio por unos momentos, pero su ademán es el de quien quiere seguir hablando. Continúa.

—A muchas personas, a su servidor, nos han culpado de muchas cosas; pero la verdad es que nuestra mente está limpia porque no somos gente violenta. Para los otros compas, siempre hay un culpable. Pero en realidad nosotros no tenemos nada que ver en ese asunto. Y la gente que viene de fuera no sabe cómo está la zona. Se atrevió a entrar por equivocación. Nosotros no somos gente violenta. Nuestra mente está limpia. Y la gente de esta comunidad no fue [la que emboscó], aunque nos culpen… Y creo que la justicia se debe de aplicar; pero nosotros no fuimos. Mi pueblo no tiene nada que ver; al contrario, cuando vino la caravana de don Alejandro Encinas (8 de junio de 2010) no la dejamos entrar porque no queríamos que pasara la misma situación y nos volvieran a culpar.

Contralínea ingresó a San Juan Copala durante la primera quincena de mayo de 2010, cuando el cerco paramilitar se estrechaba sobre la población. Durante los días en que los reporteros de esta revista estuvieron en el centro ceremonial triqui, pudieron constatar que los disparos provenían principalmente de la zona Norte, es decir, de la colindancia de San Juan Copala con La Sabana. A Ramiro se le pregunta si esta comunidad tuvo problemas con el Municipio Autónomo. Responde sin perder la tranquilidad.

—No. Sólo que nosotros nos hicimos a un lado, porque no quisimos ir con ellos, porque no estamos de acuerdo con algunas ideas que ellos traían. Ellos no te respetan. Hacen lo que quieren. Nosotros no nos prestamos. Por eso también nos atacaron. Nosotros no estamos ni con uno ni con otro. Queremos trabajar. Vamos a trabajar en política, como hacen los partidos políticos… Desgraciadamente, el problema se hizo muy grande y nadie ganó. Todos estamos más jodidos que antes.

Publicado bajo licencia de Revista Contralinea.

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