Sábado recostado, un poema de Hernán Granovsky

**

*

Primer premio,
Concurso Internacional
de Poesía y Cuentos,
La Luciérnaga Online

Recostado sobre mi cama

sábana amarilla

puedo sentir como la vecina del H apoya una mano en la canilla y abre la ducha

puedo escuchar cuando aprieta el botón del inodoro

y puedo conocer el funcionamiento, la frecuencia y los vaivenes de su sistema urinario

Recostado sobre mi cama

colcha revuelta

sufro a la nenita que grita en el pasillo

miro el primer gol de Estudiantes

me estremezco ante el rugido atronador que hace la cañería cuando la señora del F abre

la canilla llena la pava y prepara unos mates para compartir en el balcón con quien sería

aparentemente su nuevo novio además del encargado de construir junto a ella las

conversaciones más triviales y aburridas que jamás se hayan oído

Recostado sobre mi cama

papeles desparramados

toco el sikus bien fuerte

hago que los pájaros respondan

y escucho de nuevo a la del H que ahora abre los ventiletes de la cocina para dejar

escapar el espeso humo que despide la plancha al cocinar esas hamburguesas recién

compradas en el supermercado de avenida Del Libertador

Recostado sobre mi cama

piernas retraídas

me aturden la sirena de esa ambulancia y el zumbido de ese mosquito

veo como esos dos cosos me miran

y presiento que en la vereda de enfrente está pasando una chica de piernas desnudas y

flacas paseando a su perro y me la pierdo por quedarme aquí a escribir esto en lugar de

asomarme de una vez por la ventana

Recostado sobre mi cama

libro interminable

veo a las hojas moverse por el chiflido del viento

veo al monitor de la computadora prenderse de golpe como consecuencia de la

vibración de la música en la tele

siento al tren arrancar destino Retiro y me pregunto quién estará pensando en mí en este

instante y si alguien bajará para contarlo

Recostado sobre mi cama

vuelo bajo

sueño cerca

lloro hondo

y entonces la cama se hace más profunda y me envuelve con alas de algodón y me

transporta hasta el fondo de los fondos y me deja guardar las penas allí abajo a veces

por un ratito y a veces para siempre

Recostado sobre mi cama

vuelo alto

sueño lejos

gozo en colores

y entonces la cama se eleva hasta llegar al techo y traspasar el departamento del pibe del

2° a quien sospecho que le molesta que haga música no así a la vecina del H que no

tiene problemas y que sostiene que el que tiene problemas es el viejo del 2° y sigue

subiendo y sigue y sigue hasta llegar a la terraza para ver el río y luego descender,

invisible, silenciosa, en puntitas de cama, dejándome perplejo, boca arriba, aquí

nomasito, recostado sobre ella

4 Comments

  1. Me encantó el cuento, espero ver próximas publicaciones tuyas. Tenes mucho futuro.

  2. Hola, me gustaría saber si tenemos algún parentesco. ¿Podrías decirme el nombre de tu padre? El mío se llamaba Luis Granovsky, hijo de Félix Granovsky.
    Saludos,
    Mariana Granovsky

    • Hola Mariana Mi padre se llama David y mis tías Rosa y Nyna. Si
      querés podés contactarme al mail y te paso más detalles. Saludos,
      Hernán

1 Trackback / Pingback

  1. Bitacoras.com

Los comentarios están cerrados.