Malapatta Malata 1

El sargento Serggio Malapatta Malata, mitad italiano y mitad argentino, recibe órdenes en el cuartel de policía para que arreste a un hombre que acaba de robar a punta de pistola rifle, un Chase en 86th Street y Lexington, justo al lado de Barnes and Noble.

Lo han visto. Malapatta lleva una foto que saca la cámara. Es alto, afroamericano, fornido, musculoso.

Es así como sale disparado en su patrulla. Sus ojos van peinando el paisaje plagado de visitantes al MET cuando ve a un hombre alto, afroamericano, fornido y musculoso justo como lo describe la foto.

Se baja de la patrulla y corre tras él. El hombre mira que lo persiguen y hacia el parque corre donde lo intersecta otra patrulla. Le registran los sobacos, lo manosean a más no poder. El tipo dice un par de cosas pero lo acallan con el cañon en la sien y el clásico “todo lo que diga será utilizado en su contra”. Se deja llevar a la comisaría. Cuando le abren la billetera y dan con su nombre en su carné de conducir de California, Malapatta lee:

Lenny Kravitz.

Damned, exclama Casteletto, el más joven. Llama a Malapatta a un lado.

¿Es que nunca has visto MTV you man? Este tipo no es el ladrón, es el cantante de R& B.

Casteletto le cuenta al oficial que se acerca y se disculpa con una voz muy ceremoniosa y alta que llega a Pekin. Desesposan a Kravits el cual sale de la comisaría y se pierde en la multitud y se sube, moviendo la cabeza, a su Lamborghini rojo parqueado en 91 Street.

Humillado sale Malapatta con ganas de redimirse como en la canción de Bob Marley. Esta vez se va al lado Oeste. El ladrón debe andar por la 110. Comienza a peinar con sus binoculares a otro afroamericano: alto, fornido y musculoso. SIn un afro como Lenny. Este no corre, camina. ¿será ese? Para no equivocarse, se acerca por detrás y detecta que el hombre lleva un estuche. Tiene que ser ese–piensa. Se agazapa lo agarra por detrás y lo arroja al suelo. Con la nariz contra el barro, lo esposa y lo sube a la patrulla.

Orgulloso vuelve Malapatta Malata al cuartel de policía con e afroamericano, musculoso y alto. Tiene que ser él. Le abren la billetera, registran sus papeles y dan con el carné en su billetera.

Shit, damned, exclama Casteletto y llama a Malapatta a un lado.

¿Es que nunca has visto VH1 you man? Este tipo no es el ladrón, te agarraste a Wynton Marsalis, el músico de jazz.