Madre, un poema de Oscar René Benítez

Materniidad, por Stanisław Wyspiański (Polonia, 1869-1907)

Yo sé que soy la causa ineludible

de tus silencios prolongados,

la sombra que ronda tus noches de tristeza,

y la sonrisa de esperanza

que inevitablemente amanece en tus labios.

Quizás en las noches de luna llena

aún sientas mis pequeñas manos trémulas

recorriendo en tu rostro la viva imagen de Dios;

y reconozcas mi pequeña ávida boca

en busca de tus senos para alimentarme

o el trino acariciante de tu voz.

Eres el milagro que me dio la vida,

la puerta que escogió Dios para enviarme al mundo,

y la mujer que me envolvió en el primer abrazo,

cuando yo era apenas un manojo de alaridos

buscando tu calor de madre.

El hilito de luz que me llevó hasta tu vientre,

no se rompe ante las tempestades y el tiempo;

y el sol que a través de tu cuerpo me mostraste,

es un sol que nunca se extingue, ¡Madre!

1 Comment

  1. Eres la bendición que Dios envio a tener luz a mi vida
    que ante tu enfermedad en tus años, cuando en tu desarrollo pleno y aun en mis noches de desvelo. son la bendición mas grande de mi exixtencia,

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