Las tuiteras en la red

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Soy Alicia Ocampo Jiménez, doctora en Filosofía Política, por la Universidad de Valencia, España. Me dedico a la investigación, la docencia y la capacitación en temas de género, así como cuestiones de ética y ciudadanía. Siempre he sido una amante de las nuevas tecnologías y últimamente he ingresado a la plataforma de Twitter. A raíz de esta experiencia, quiero compartirles esta reflexión sobre las tuiteras en la red.

El punto de partida de la reflexión que quiero compartir hoy con ustedes, se relaciona con una noticia que presentó la BBC de Londres sobre el Twitter en México, el pasado 19 de enero (http://bit.ly/7qmxR3).

En este artículo afirmaban que el Twitter mexicano se ha convertido en un espacio para el activismo y la protesta social. A raíz de esta afirmación se me ocurrió la siguiente pregunta: ¿Cuál es el papel de las mujeres en estas redes? ¿Es posible que el Twitter se esté convirtiendo en un instrumento que nos permita trascender los estereotipos tradicionales de género?

En estos días, un grupo de “tuiteras” hemos tenido la oportunidad de analizar críticamente los estereotipos de “mujer” que aún se perpetúan en los comerciales de televisión. El análisis fue incoado por María de las Heras, quien comentaba: “¿Por qué suponen los anunciantes que la felicidad de las mujeres es que brillen los pisos y nos quede la ropa suavecita?“.

Efectivamente, aún en el ámbito publicitario se sigue concibiendo a las mujeres como las únicas encargadas del trabajo doméstico y del cuidado de infantes. Es evidente que no cuentan con referentes que susciten la revisión crítica sobre la rígida separación que ha existido entre los roles femeninos y masculinos, de tal manera que incluso en esta época llamada postmoderna se sigue considerando “normal” que hombres y mujeres tengan “mundos paralelos”, como afirmaba Luce Irigaray, y que lleguemos hasta el grado de concebir al “hombre=público” y a la “mujer=privada”  (esta última aportación ofrecida por Jean Bethke Elshtain).

Ciertamente los anuncios publicitarios nos hacen trasladarnos a los tiempos de “Hechizada”, la encantadora mujer doméstica cuyo marido tenía una agencia de publicidad, según decía Grace Rosales, en el diálogo que entablamos con María de las Heras.

Les comparto este experiencia dialógica porque me gustaría que observemos un ejemplo más de que Twitter puede ser “algo más” que una red social, aunque hay quienes pueden usarlo sólo para esos fines. Sin esta plataforma nunca hubiera existido este pequeño foro de análisis crítico sobre los estereotipos femeninos, Twitter es una especie de ágora virtual que nos remonta a las plazas públicas o los centros políticos de los griegos. Gracias a Twitter podemos desarrollar argumentos con mensajes cortos sobre los temas más variados, y en ese sentido podemos afirmar que las redes cibernéticas no son sólo sociales, sino que pueden convertirse en plataformas valiosas para la participación ciudadana.

El cuestionamiento central de nuestro análisis se relaciona con lo que Hannah Arendt plantea sobre el carácter político de la condición humana. La política es ese ámbito que no debe ser reducido a la jerarquía del Estado, sino que favorece la pluralidad que caracteriza a lo humano, e integra la diversidad a través de la convivencia democrática. Participar en la política es “nacer” en el escenario de los otros, a través de la acción y del discurso nos revelamos libremente ante los otros y nos organizamos para actuar de manera concertada y plural.

Esta filósofa citaba frecuentemente el poema de W. H. Auden, que se traduce así:

Los rostros privados

en lugares públicos

son más bellos y sabios

que los rostros públicos

en lugares privados

(cit. por http://bit.ly/7ljdL4).

Twitter es un espacio cibernético público –porque a diferencia de Facebook, te puede seguir quien libremente lo decida- en Twitter se “revelan” esos rostros privados de las mujeres cibernéticas, que estamos siendo partícipes de un contexto que favorece el diálogo plural y además potencia nuestra dimensión ciudadana, en la medida que participamos en el debate o promovemos la acción junto-con en los acontecimientos de la vida pública.

En los relatos de cada una de las tuiteras encontrarán más reflexiones que permitirán un encuentro directo con esta dimensión cibernética de las biografías de cada una de estas mujeres del siglo XXI, que participamos activamente en la consolidación del país y del mundo que queremos.

Yo he llegado a Twitter para quedarme, en la medida que siga siendo un espacio propicio para construir a través del discurso y la acción una sociedad mexicana más respetuosa de los derechos humanos, equitativa y promotora de la corresponsabilidad entre las realidades que hoy se encuentran escindidas: partidos políticos y ciudadanía, legislación y prácticas sociales, ricos y pobres, hombres y mujeres, generaciones presentes y futuras.

La presencia de las mujeres en redes como Twitter es muy significativa. Cuando comencé a realizar esta reflexión que les comparto, pensé que sería más valioso integrar la percepción que tenemos varias mujeres “cibernéticas” sobre nuestro papel y expectativas al participar en espacios de esta índole. Un incipiente grupo de 22 tuiteramigas escribimos nuestra postura al respecto y la presentamos en este espacio, esperamos que muchas más mujeres cibernéticas se sumen a esta reflexión colectiva.

Después de integrar las aportaciones de las tuiteras que participamos en esta reflexión colectiva, puedo afirmar con certeza que las mujeres cibernéticas somos conscientes de que podemos y debemos participar en el espacio público, Twitter es idóneo para conseguir ese fin.

Tres tuiteras afirman que gracias a las redes cibernéticas salieron del aislamiento, mientras que dos de ellas dicen haber sido conscientes de la dominación masculina de la que eran objeto. En las redes sociales encontraron asideros para cambiar sus estilos de vida.

Algunas, como América Pacheco, tenían aversión a este medio porque lo consideraban un atentado contra los medios clásicos y tradicionales de comunicación, reconoce que Twitter es para ella “la victoria de la modernidad contra el pensamiento ideático”.

Por el contrario, otras tuiteras como Verónica Marmolejo, Ana Vásquez y Grace Rosales, se consideran pioneras en el uso de las nuevas tecnologías. Grace fue la primera de la familia que tuvo una cuenta de Twitter, Ana Vásquez también ingresó varios meses antes que su marido y piensa que las mujeres “que se niegan a usar las nuevas tecnologías, se privan de una gran experiencia en muchos ámbitos”; mientras que Verónica Marmolejo cuenta que aprendió a hacer sitios Web cuando apenas comenzaba ese mercado: “algunos me veían extrañados, muchos creían que Internet no prosperaría, pero yo sabía que sería la neta del futuro”.

Twitter se ha convertido en esa ágora cibernética que nos interpela para exponer nuestra postura sobre las ideas que se exponen en el Time Line: “Comparto distintos puntos de vista y mi panorama se amplia al escuchar y ser escuchada”, dice Elizabeth Velasco.

Por su parte, Marga Britto considera a Twitter una poderosa herramienta para “democratizar la información y las relaciones sociales: nunca había visto tanta gente tan distinta interactuando, debatiendo, creando lazos, rompiendo otros. Aquí se hace referencia a lecturas, intercambio de ideas. Realmente fascinante”.

Martha Najar subraya que Twitter ofrece la posibilidad de conocer infinidad de personajes con los que interactúas, desde un diplomático, un senador o personas sencillas. Por su parte, Alejandra Cullen afirma: “mi manera de pensar en soluciones de gestión para gobierno o de vinculación entre organizaciones y sociedad se revolucionó”.

Twitter es un ámbito en el que se puede promover no sólo el discurso, sino también la acción. Claudia Shelley tuvo una emergencia y no podía comunicarse con las autoridades; lo consiguió a través de sus amigos tuiteros, y comenta: “la verdad es que hay mucha solidaridad en todos los aspectos, apoyo inimaginable en una sociedad cada vez más dividida”.

También por este medio, Sarahí Lezama se enteró de la iniciativa del “voto nulo” en las elecciones del 2006 y participó activamente en ella, mientras que para Ana Schwarz, Twitter ha sido el espacio para “compartir mis ideas, pensamientos y experiencias personales… son fruto de muchos años de trabajo en la promoción de los derechos de las mujeres y de los niños”.

Twitter también se ha convertido en una herramienta que permite a las mujeres desarrollar sus competencias profesionales: Ana Ocampo afirma que a través de Twitter obtienes “información y cosas que desconoces en el mundo actual, lo cual es difícil saber si estás sentada enfrente de la TV”.

“La información es poder”, afirma Lourdes Villanueva, quien confiesa que al principio perdía el tiempo en Twitter, pero ahora lo utiliza “como herramientas para mi trabajo y promover ideas. Son ideales para el branding, estrategias de relaciones publicas y activismo social”.

Para Ana Vásquez es una herramienta fundamental de trabajo como consultora en comunicación y marketing político, mientras que Gloria Tokunaga lo usa para comunicación de noticias, para hacer invitaciones personales, para recabar información mundial o nacional, o para reproducir información interesante o de interés profesional.

Tania Valladares dirige una consultoría dedicada al comercio electrónico y considera que Twitter “es una excelente forma de mantenerse actualizada y de ser el caso, competitiva”; mientras que para Itandehui Santiago el Twitter se ha vuelto “una herramienta más de comunicación e intercambio de datos y además ofrece a las mujeres con hijos la posibilidad de controlar sus tiempos y capacidad de respuesta apoyadas en la tecnología”.

En esto último coincide Verónica Marmolejo, quien considera que “Internet vino a hacernos justicia a las mujeres, como ningún otro acontecimiento en la historia moderna había logrado. Hoy, gracias a Internet y la tecnología, estoy en contacto con amigos y familiares que están fuera de la ciudad, hago compras, me mantengo informada, me divierto y hasta trabajo; y todo eso desde mi casa”.

Según el punto de vista de varias tuiteras como Elizabeth Velasco, las mujeres que han desarrollado competencias tecnológicas suelen sentirse más capaces de debatir con los varones, son más independientes y objetivas en la vida real. “Podrás exigir más igualdad y ser más competitiva con los hombres si tú tienes los mismos conocimientos que ellos… Hoy en día todo es tecnología y es necesaria en toda profesión, realmente es un arma para el éxito”, afirma Lucía Hernández.

Pero no todos los juicios sobre Twitter son positivos, ya que algunas tuiteras observan un marcado “androcentrismo” en Twitter. Por ejemplo, Pilar Tavera afirma que Twitter es “male-centric” porque circula mucho spam dirigido a público masculino y además hay muchos mensajes con expresiones sexistas : “el contenido de muchos de los tuits escritos no ayuda a revertir el enraizado machismo mexicano… pareciera ser que el acoso sexual sigue siendo irrelevante y peor aún, inadvertido”; mientras que Karina Velázquez dice que en Twitter las mujeres “podemos aportar tanto como los hombres pero somos menos las mujeres que opinamos, discutimos, aportamos y debatimos. No sé si es timidez… o no creen que dirán algo interesante”.

La parte chusca de todo esto es que la mayoría coincidimos al afirmar que Twitter es adictivo. Pero hay que reconocer que la presencia activa de mujeres como Tania Valladares, ha sido la ocasión para promover espontáneas iniciativas, como la convocatoria para un concurso de guiones llamado “Tuiteras asesinas”.

A raíz de esta convocatoria se contactó a Pedro Torres, productor de “Mujeres asesinas“, quien ha estado siguiente el proceso de la convocatoria. También les han ofrecido premios para las ganadoras y varios productos de comunicación: “Todo este asunto de Twitteras Asesinas prueba por un lado el poder de convocatoria de las redes sociales, por otro la cantidad de talento que circula en la red sin que uno lo imagine”.

Alicia Ocampo Jimenez

Dra. Alicia Ocampo Jiménez. Doctora en Filosofía del Derecho, Moral y Política; por la Universidad de Valencia, España. Directiva Fundadora de la Asociación Iberoamericana de Comunitarismo. Fue directora del Primer Seminario Internacional sobre Comunitarismo (SEMCOM1). Ha colaborado como directiva en la organización de SEMCOM2 (Colombia, Dansocial), SEMCOM3 (Chile) y SEMCOM4 (Perú). Consejera Ciudadana del Instituto Jalisciense de las Mujeres, 2003-2006. Consejera en el Instituto Municipal de las Mujeres (Guadalajara), en el Observatorio de Género “Minerva”, para publicidad no sexista (2007-2009). Profesora de asignaturas filosóficas: antropología, ética, filosofía política, y cuestiones de género. Además es conferencista y capacitadora sobre cuestiones de género. Investigadora sobre cuestiones de género, ética y filosofía política. Hasta el momento ha publicado un libro sobre Feminismos y Postmodernidad, otro sobre Empresarias con poder: historias en Guadalajara y Valencia, así como un manual sobre Construcción y Análisis de Nuevos Paradigmas del Feminismo. Además ha escrito un capítulo de libro en Bari (Italia) sobre Encarnación e interdependencia ante el dualismo cartesiano, artículos y ponencias en congresos nacionales e internacionales sobre comunitarismo y cuestiones de género. Editorialista invitada de Mural, en la sección Nacional del domingo. También escribió editoriales en el periódico Mujer Hoy, primera página. www.twitter.com/AliceOJ

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