Fourth of July en Los Angeles

Con los años, de las celebraciones de eventos históricos populares queda la cáscara. La obligación de alegrarse sin saber por qué. Eso fue para muchos este Cuatro de Julio aquí donde vivo, en Los Angeles, California. Una ocasión para el asueto y la barbacoa. Como en todo el mundo.

Por eso, contribuyo con un video que hallé en Witness LA, el sitio donde escribe Celeste Fremon, una colega, investigadora periodística, autora y ferviente testigo en la vida de los jóvenes pandilleros, tanto quienes cometen delitos como quienes no.

El video no se relaciona con el propósito directo de su sitio, que es, como muchos quisiéramos, desfacer entuertos, descubrir verdades, ventilar injusticias… sino con la belleza de lo más controversial que tiene Estados Unidos.

Su gente.

Estados Unidos nos dio a Abraham Lincoln, pero también una esclavitud que prosperaba a mitades del siglo XIX cuando el resto del mundo ‘civilizado’ (por usar una calificación) había ya abolido y considerado ilegal esa institución.

Nos dio la Constitución y sus diez primeras enmiendas, el Bill of Rights, un adelanto gigantesco a su época y faro que iluminó revoluciones democráticas en otros países por décadas… y nos dio la imposición de su voluntad imperial a la fuerza, por otras tantas, para toda América Latina.

Su gente es parte de esa vida contradictoria. Orgullosos de su régimen e ignorantes de cualquier otro. Severos con el cuidado de sus libertades e indiferentes a la opresión ajena. Abiertos y alegres pero desconfiados… A veces como niños, a veces como ogros.

Este video, que más allá de las consabidas imágenes de estepas, campos de trigo, paisajes espectaculares de América the Beautiful, muestra la gente. Los Americans, the Beautiful. Por eso me gusta.

Es un video alternativo hecho por Elevate Experience Films, del artista Keb’ Mo’. El video debutó en el festival de cine del mismo nombre el 5 de octubre pasado en el teatro Nokia de Los Angeles, ganando la categoría de Mejor Video Musical.

Y por eso hoy, Cuatro de Julio, mientras miles pasan el día en jugosos asados… y en la playa… y paseando… yo también  recuerdo que una vez de aquí se esparcieron ideas entonces revolucionarias, y con esta gente del video, lo entiendo. Y una vez más los (nos) felicito por tener un presidente negro. Un presidente negro.

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