España gana con suerte y un toque de genialidad

Chile vende cara su derrota y se enfrentará a Brasil en Octavos de Final; España jugará contra Portugal.

Los goles del partido:

Torrelavega, España. – España tuvo ayer la suerte de su lado. Y el gol del Mundial.

La suerte se entiende después de ver los 90 minutos de un partido jugado sin complejos. Y el gol más que entenderse, mejor se ve en cualquier video clip por Internet que muestre el toque que David Villa “Maravilla” (delantero español) proporcionó a un esférico que no tuvo más remedio que alojarse en la red contraria sin que el guardameta chileno, Claudio Bravo, pudiese hacer nada para impedirlo.

Los chilenos llevaban tiempo atacando y jugando duro. La Roja parecía haber olvidado su característico juego del tiki-taka, toque y posesión del balón. Por primera vez en mucho tiempo parecía no saber muy bien qué hacer. Justo entonces, cuando más se necesitaba, llegó el golazo del guaje Villa.

La distancia, unos 35 metros, es lo que hacen de este gol en el minuto 36 de la primera parte, el más bello del mundial. El cancerbero chileno, lejos del área grande de su portería, fue un testigo más de la técnica y sangre fría con que Villa, recogiendo un rechace, calculó la trayectoria del esférico.

El resultado fue un gol que hizo que los gritos de júbilo, bocinas de coches, y petardos espontáneos se estallasen a bote pronto por los cuatro puntos cardinales de la Piel de Toro. El país era una fiesta.

Con ese tanto, quedaron refrendados quienes comulgan con la máxima de que más que el juego bonito, lo que valen son los goles. Y el de ayer de Villa es de los que hacen época. Lo dicho: véase en Youtube.com.

¿La consecuencia? España encabeza el grupo H y Chile queda segundo, pasando ambos a la segunda fase. Chile jugará contra Brasil mientras España se empareja con Portugal. Hasta aquí lo positivo para la Roja española (ayer de azul); lo demás queda por dilucidar. Ya veremos qué pasa.

Ayer la Roja ganó, pero no acaba de destapar las esencias de un fútbol que le ha hecho brillar con luz propia de los últimos tiempos. Sólo ha perdido dos encuentros en los dos últimos años, ambos en Sudáfrica. El primero fue en un torneo el verano pasado, y el segundo nada más abrir el mundial contra Suiza hace unos días. En el ánimo subconsciente subyace el deseo de que no haya una tercera vez, al menos por ahora.

“No me gusta cómo sale España”, comentó Sergio, propietario de un bar en el centro de la ciudad, al empezar la segunda parte. Palabras proféticas pues nada más apurar un sorbo de cerveza, Chile marcó su gol. Apenas había transcurrido un minuto de juego, el 46´. España iba ganando 2 a cero, pero a partir de ahí, con 2 a 1 a favor en el marcador, el partido fue borrón y cuenta nueva.

Chile – castigada desde el minuto 36 en la primera parte con la fulminante expulsión de Marco Estrada, por un evidente e ilegal cúmulo de juego peligroso – vendió cara su derrota. Apenas se notó que los sudamericanos jugaban con diez hombres.

O tal vez España optó por conservar y “dormir” el partido (a la argentina). Sin oportunidades claras y conscientes del empate sin goles del otro partido simultáneo (Suiza contra Honduras), en un grupo con todo por decidir, ambos equipos parecieron conformarse dejando correr el reloj.

Algo parecido debió ocurrió horas antes entre Brasil y Portugal, con un soporífero juego – anodino en ocasiones, especialmente en la segunda parte – y resultado final de empate sin goles. También ambos equipos pasan a la segunda fase. (Una caprichosa combinación de posibilidades hace que a corto plazo la continuidad más allá de octavos de final en el mundial africano, se la jueguen Brasil y Chile por un lado, y Portugal contra España por otro).

En la contienda quedan varios equipos americanos: Uruguay, México, Argentina, Estados Unidos, Paraguay, Brasil y Chile. En Europa, equipos otrora campeones como Francia e Italia, han quedado eliminados a las primeras de cambio. Siguen alemanes, holandeses, ingleses, eslovacos, portugueses y españoles como representantes del polo opuesto en la hegemonía del fútbol global.

No vamos aquí a predecir el campeón del torneo (ojala gane el mejor), pero si a tratar de averiguar qué es lo que hay con la Roja española.

A la hora de redactar estas líneas, bien entrada la madrugada, la fiesta se ha corrido por las calles, los bares han echo su agosto y la gente, por primera vez desde que empezase el Mundial, se ha marchado a casa a gusto, que no feliz. De aquí al martes (próximo partido) hay tiempo para hablar.

Por ahora se cumple el pronóstico, España pasa como primera de grupo a la siguiente fase, los auténticos Play Offs. Visto lo visto, hay que recomendar prudencia en los análisis y cautela en los vaticinios. Mejor será olvidar los generosos pronósticos pre-mundialistas que situaban a la Roja en lo más alto del pedestal (junto a Brasil, todo hay que decirlo).

Seguimos ahí, lo mismo que muchos otros equipos, pero dos semanas después, nada parece ser lo mismo. La Roja sigue siendo un serio contendiente, de los más serios, pero es ahora cuando empieza el Mundial de verdad.

El resto es especular.

[email protected]

1 Trackback / Pingback

  1. Bitacoras.com

Los comentarios están cerrados.