El esclavo del elevador trasero

12/12/2010 Liza Rosas Bustos 1

Un día, sin decirle a nadie, llegó a Nueva York de negocios y se quedó para siempre trabajando en el elevador trasero del edificio más alto de 678 Greenwich, labor que le encanta, que lo excita.

Benito Rivera y el conteo regresivo de sus neuronas

11/29/2010 Liza Rosas Bustos 1

Benito Rivera toca que toca la conga. Se salvó del sida en los setenta. Pero con tanta tecata se quedó con tres neuronas: con dos de ellas le pega al cuero de la conga, con la otra mira al público que recuerda sus pasados éxitos en una conocida banda de la isla de Manhattan.

La placa de Flórez

11/26/2010 Liza Rosas Bustos 1

Caminaron calle abajo por la calle Broadway. Los empujones sórdidos de los turistas atontados comprando recuerdos y camisetas ensordecieron su furia por un rato, elevándola al cuadrado, luego la elevaron al cubo.