Sí, era una bomba
La xenofobia atenta contra la convivencia común, las instituciones democráticas y es el posible preludio de más atrocidades y crímenes.
La xenofobia atenta contra la convivencia común, las instituciones democráticas y es el posible preludio de más atrocidades y crímenes.
La xenofobia atenta contra la convivencia común, las instituciones democráticas y es el posible preludio de más atrocidades y crímenes.
Independientemente de que los sospechosos estaban bajo el mando del tristemente famoso Arpaio, quien obviamente condenó sus presuntas actividades, el arresto señala una ampliación de las tácticas utilizadas por el narco en México a Estados Unidos. O al menos, da a conocer esa ampliación al ser arrestados los presuntos cómplices.
La gente que se va del país, se va porque sabe que en México no hay justicia. Que mientras una persona es encarcelada por robarse un pan, otro más pueden desfalcar al país y vivir cómodamente sin castigo alguno, absolutamente impune.
‘Los partidos políticos debilitan nuestras instituciones republicanas, las vuelven vulnerables ante el crimen organizado y sumisas ante los grandes monopolios; hacen de la impunidad un modus vivendi y convierten a la ciudadanía en rehén de la violencia imperante’.
Lo más indigno es un presidente cobarde que se escuda en los vicios del pasado para justificar su guerra y que cuando siente que todo está perdido rebote la responsabilidad y culpa de sus erradas decisiones a los ciudadanos.
Al grito de ‘Estamos hasta la Madre’ saldrán a la calle a manifestarse contra la violencia que a la fecha ha sumado 40,000 muertos más una cantidad indeterminada de desaparecidos.
Quienes demandamos la pacificación del país no lo hacemos en abono de tal o cual candidato, sino en defensa de las más elementales normas de la convivencia social; es decir, del sentido común
[imagebrowser id=52] La tarde del 6 de abril del 2011 se llevó a cabo la marcha nacional, la marcha del [Siga leyendo]
El dolor de un padre presentado en horario triple A ha logrado derramar un vaso que parecía no tener fondo, y la sociedad vuelve a reaccionar.
“¡Vamos a las calles a exigir a estos hijos de la chingada que le paren al crimen organizado! y a ¡estos cabrones del gobierno que respondan!”
Javier Sicilia.