BIENES RAICES: Cuando el dueño financia

Cuando el vendedor de una propiedad inmobiliaria decide participar en el financiamiento de la misma, para facilitar la venta, debe sopesar, cuidadosamente, las ventajas y desventajas que esa acción pueda provocar. Ayudar al comprador en el financiamiento es un arma efectiva para promover y agilizar la venta; pero es una actividad que debe conocerse antes de aventurarse en ella.

Si el vendedor al financiar quedase en primera posición, es decir, si quedase en la posición de ser el primero a quien debiera liquidársele, en el supuesto caso que la propiedad fuese rematada por falta de pagos, las preocupaciones son casi inexistentes.

Pero si por el contrario, se toma una segunda posición en la hipoteca, entonces se debe actuar con más cautela.

Un error común, entre los vendedores que deciden financiar, es el tratar de vender su propiedad a un precio mayor de lo que dicta el mercado, sólo por facilitar financiamiento. Como resultado directo de esta apreciación errónea, propiedades que deben venderse en las primeras semanas de su salida al mercado, se mantienen en el mismo por meses e inclusive llegan a no venderse.

Todo aquel que tenga participación en la venta de una propiedad inmueble, debe recordar que los compradores siempre realizarán comparaciones con otras propiedades a la venta y que, por lo regular, no están dispuestos a pagar más del precio que dicta el mercado.

Existen propiedades para las cuales resulta difícil encontrar financiamiento a través de instituciones financieras. Propiedades con violaciones del código de construcción, adiciones realizadas sin los permisos requeridos para ello, cambios de estructura…  en fin, irregularidades que impiden, a toda institución que administre dineros ajenos, emitir compromiso de préstamo alguno sobre ellas. En estos casos el financiamiento, por parte del vendedor, se impone.

Es conveniente, además, que el vendedor busque asesoramiento legal, acerca de la responsabilidad que conlleva facilitar la venta de una propiedad raíz, cuando se tienen conocimientos de anomalías en la misma.

Cuando el dueño ofrece el financiamiento, puede existir la posibilidad de diferir parte del pago de impuestos sobre la ganancia, si es que se registrara alguna. Además, el vendedor seguirá teniendo control del estado físico del inmueble, en relación directa con la póliza de mantenimiento que la hipoteca demande del comprador; pero es siempre aconsejable que antes de comprometerse a financiar una propiedad que esté vendiendo o participar en forma alguna en el financiamiento de la misma, consulte a un especialista de impuestos y a un abogado especializado en bienes inmuebles.

J. A. “Tony” Ruano es autor del libro
“Bienes raíces.”
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