Dualidad, un poema de Elvira Montoya
Cuando el crepúsculo está manchando
de rojo la quietud del mar
y lentamente abren los ojos las estrellas
y cuando una tangible serenidad
se apropia del paisaje
Cuando el crepúsculo está manchando
de rojo la quietud del mar
y lentamente abren los ojos las estrellas
y cuando una tangible serenidad
se apropia del paisaje
Cuando el crepúsculo está manchando
de rojo la quietud del mar
y lentamente abren los ojos las estrellas
y cuando una tangible serenidad
se apropia del paisaje